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Expandiendo horizontes

Migrar en bicicleta

Es momento de migrar y en estos tiempos escojo la bicicleta como el medio.

Migrar en tiempos de pandemia.

¿Cómo decir a tu mamá que has decidido dejar la ciudad para viajar en bicicleta? 

Ella me dirá: “hija, por supuesto quería que te regresaras a casa con nosotros… pero no en bicicleta”. Aún no puedo decirle de manera contundente que esto no es sólo para llegar con ellos, sino que es un estilo de vida. Aún no puedo decirlo porque yo misma estoy por descubrirlo al migrar sobre mi bicicleta.

Una chica promedio, sin ahorros ni seguro médico. Aventurera, a veces con baja autoestima; otras noches, con un anhelo por ser interesante. Querida por amigos, reflexiva y “preocupona”, soy una chica que está por cambiar. Varias veces tomé “trabajos temporales, mientras…” y pasaban los años ¡Pero ya no! Esta vez será diferente. Prefiero vivir una vida austera y aventurera, que una vida austera pagando renta en dólares.

Vivir en Tijuana.

He vivido poco más de 8 años en Tijuana ¡y sí! Ésta ciudad te cambia -te guste o no- lo hace a su manera, es parte de su encanto. Es una ciudad rompeolas, rompe peregrinaciones, rompe expectativas y cascarones. Muchas personas no cruzamos “al otro lado” (Estados Unidos), por raro que a algunos les parezca; sin embargo, atestiguamos la movilidad en de miles de personas llegando hasta aquí atravesando un país de muros invisibles, un país que cálido con los extranjeros (bueno, sólo con algunos).

Border Tijuana, frontera con California
Tijuana, una frontera llena de movimiento

Esta ciudad me dio la oportunidad de descubrir los beneficios de recibir viajeros, tanto en lo cultural como económico, como contaba en el artículo sobre mi experiencia como anfitriona de Airbnb 

Cruzar de un lado al otro era parte de la dinámica vital propia de la ciudad: de día en San Diego y de noche en Tijuana. Habrá que ver cómo se reactivará ese tipo de vida fronteriza “después” de la pandemia. Sea como sea, me voy también de Tijuana porque su futuro viene complejo por distintos factores, el agua es otro ejemplo.

Migrar en bicicleta.

La adaptación es supervivencia y yo ya no quiero adaptarme a una ciudad en crisis. Mejor me voy a la tierra, a la arena, a la carretera. Por supuesto, imagino románticamente la naturaleza desde la comodidad de mi escritorio. Recién desayuné y dormí en una cama linda y desde aquí me digo: ¡vete a la naturaleza!  

Algo dentro de mí sabe que soy una citadina y silenciosa y me dice: “no sabes lo que estás diciendo. Saliste a acampar porque te llevaban tus amigos. ¿Irte a la naturaleza? Si tienes delirio de persecución con los caracoles ¡vaya lío que tienes con el más indefenso de los animales! Ivonne, la naturaleza hace lo necesario para regularse, todos comemos y somos comidos”. Con temblor en las piernas, dejo la linda postal de una madre naturaleza, para irme a su reencuentro. 

Dentro de todo este panorama, hay brotes de comunidad que te dan fuerza, la fuerza necesaria para emprender el vuelo con una red de apoyo. Ya estoy trabajando en un artículo sobre 3 ejemplos de economías solidarias en Tijuana para hablar sobre esto.

Mudarse en bici, un acto de “r-evolución”

Migrar en bicicleta por Baja California
Bahía de los ángeles, Baja California, México.

Es tiempo de regularme y eso no me gusta (y no soy la única). Lo que sucede en el otro extremo del Mundo me repercute en este presente ¿necesitábamos de un acontecimiento así para recordarlo? al parecer, sí. 

Mientras siga pensando que la causa de mi sufrimiento viene de las circunstancias externas, seré como una pelota de tenis rebotando entre el tener y no tener.  

La confianza en mí misma implica disciplina, es decir, de un esfuerzo por transformar los obstáculos interiores. En estos tiempos la disciplina es un acto (r)evolucionario, como ya lo dicen la permacultura, el Cuarto Camino (Gurdjieff), el yoga. Me llevo la filosofía en la mochila, entre otras inspiraciones que me han servido para emprender la aventura de migrar en bicicleta.

El futuro me necesita, el pasado ya no. 

Este viaje pondrá a prueba lo que sé en teoría. Será la oportunidad de desarrollar una identidad filosófica propia: las experiencias del pasado adaptándose a las circunstancias del presente y justificar los objetivos del futuro. Es decir, construir una filosofía de y para mi vida. Ya no quiero sólo un aforismo que me ayude a pasar un mal día.

¿Cómo sabré lo fuerte que es mi cuerpo, si no lo uso? ¿Cómo usar el potencial de mi cerebro sino tiene situaciones a resolver? ¿Cómo digerir el miedo si me instalo en él? 

No se puede transformar lo que no se reconoce y acepta. Ahora toca tolerar la incomodidad, lo desagradable e inevitable, pues huir no hace que desaparezca, sino que se prolongue, intensifique y prevalezca.

En las manos está la acción. Mi cuerpo, mi medio. ¿Qué sabes hacer con las manos? Cortar el cabello, dar masajes, tatuar, sembrar, cocinar, escribir. ¡Ya está! ¿Qué haces con los pies, con el cerebro, con la palabra? Conseguir tu alimento, ya sea con tu profesión o con tus saberes cotidianos. También estoy por descubrir eso. 

Quiero limpiar el espejo en que me miro ¿y tú?

Todas las grandes cosas del mundo empiezan en algo pequeño… un viaje de miles de jornadas empieza en el punto bajo nuestros pies. 

Lao Tse.

Migrar en bicicleta con Ivonne

Expandiendo Horizontes.

Este viaje en bicicleta es la decisión que reúne la curiosidad por hacerlo “algún día”, con la necesidad de hacerlo ¡Pronto! 

Andábamos sin buscarnos y nos encontramos, Juanma y yo seremos dos viajeros más -ni los primeros ni los únicos-, hemos hecho de este viaje nuestra labor de hacer la vida memorable.

Quisiera recordarte que hay personas pedaleando bajo el sol mientras tú estás en la oficina, en el tráfico de la ciudad. Desde allí, cierra tus ojos e indaga en tu silencio: ¿Y si…? ¿Y si… le digo? ¿Y si… lo hago? ¿Y si … me resulta bien?  Y si… lo que quieras. Estoy justo en esa pregunta y te digo que el corazón late muy fuerte. No sabría cómo describirlo pero se acerca a la devoción, se siente como un péndulo que no ya no se mueve entre el me gusta o no, pues es incondicional. Es la sensación de ponerse al servicio… de la vida. Karma yoga. 

Te mostraremos los lugares y personas que estamos destinadas a coincidir. También te incluyo. Conectarte, alegrarte y viajar sin salir de casa, nosotros nos ensuciamos por ti. 

Me daría mucho gusto saber que nos lees mientras tomas una cerveza después del trabajo. Te deseo serenidad y valentía para el momento en que tú también tengas que cambiar. 

El mapa no es el territorio. Alfred Korzybski. 

Mi preparación para migrar en bicicleta

Estoy en el tiempo de preparación: Tomo clases básicas de mécanica, el sistema de trueque ha sido la manera en que he adquirido mis herramientas sin gastar dinero. He mejorado mi alimentación probando recetas naturales de bebidas energizantes como el Kvass de betabel (remolacha), la misma que refuerza mi sistema inmunológico.

Cada día consulto a viajeros con años de experiencia para reforzar mi confianza. Descargo aplicaciones que facilitan detalles técnicos de comunicación durante el viaje, como aquellas que miden la velocidad de internet en lugares públicos.

¿Y tú? ¿Tomarías la oportunidad de migrar sobre una bicicleta?

Con tus comentarios, sugerencias y preguntas podré considerar aspectos que haya pasado por alto y mi preparación será aún mejor.

  

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